Fué a ver la superfinal Boca-River, volvió antes por la suspensión y encontró a su mujer con su amante.

Juan Carlos tiene 26 años, es fanático de River desde la cuna, cada vez que juega el club de sus amores se junta en un club barrial con sus amigos para compartir su pasión por el fútbol y este sábado no fue la excepción salió de su casa como todos los días, antes de irse le dio un beso a su mujer la cual le deseo suerte para la final de la libertadores, camino 15 cuadras como hacia cada vez que jugaba River para juntarse con sus amigos a ver el partido de su club.

llego al Club Social Y Deportivo Jorge Newbery (Santiago Del Estero) se encontró con sus amigos y se pusieron a beber y hablar como lo haría cualquier grupo de amigos para matar la espera del superclásico. a las 15:30 horas ya con el anuncio de la suspensión del partido y el mal humor que predominaba en el ambiente Juan Carlos se volvió para su casa para compartir la tarde con su mujer y olvidarse un poco del superclásico.

Al llegar a su domicilio entro a su casa muy suavemente para darle la sorpresa a su mujer pero segundos después el sorprendido seria el.

ingreso a su casa de 2 pisos se fue sacando la ropa mientras subía las escaleras para tener una tarde de pasión con su mujer, ya desnudo se dispuso a ingresar a la habitación, abrió la puerta y se quedo paralizado, Su mujer estaba en pleno acto amoroso con su vecino de enfrente, los encontró infraganti, en el medio del acto y no podía ser peor su vecino con el cual tenia una excelente relación es fanático de Boca y tenia la camiseta del xeneize puesta mientras le brindaba placer a su amada esposa.

Se le corto la respiración y el aliento, se acerco al armario mientras los 2 amantes miraban en silencio estupefactos agarro un bolso guardo todas las pertenencias de la mujer en el bolso y lo arrojo por la ventana del primer piso. Les dijo no quiero escucharlos ni verlos nunca mas. La mujer y su amante salieron del domicilio tapados con las sabanas y se fueron.

Los vecinos que vieron como volaban prendas y ropa por la ventana llamaron a la policía dado que es un barrio muy tranquilo y justo a la hora de la siesta lo único que predomina en el barrio es el silencio. al llegar la policía se encontró con Juan Carlos llorando en la puerta de la casa el cual le contó todo lo ocurrido a la policía y entre lagrimas trataba de encontrarle alguna explicación a la situación.

Fuente: www.tudiario.net

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