Internacionales

Benedicto XVI sigue: el Vaticano ya prepara su funeral

Se anunció este jueves el agravamiento de salud del Papa emérito Benedicto XVI y desde el entorno del Vaticano se empieza a analizar sobre la modalidad del funeral para el pontífice renunciante, la cual será determinada por el Papa Francisco.

 

El problema está en la falta de un protocolo para el fallecimiento de un Papa emérito. Se crea, de este manera, un vació dentro de la organización de la Santa Sede.

«Me gustaría pedir a todos ustedes una oración especial por el papa emérito Benedicto, que en el silencio está sosteniendo a la Iglesia», convocó Francisco durante la Audiencia General que encabezó este miércoles en el Aula Pablo VI del Vaticano.

«Recordémoslo: está muy enfermo. Pidámosle al Señor que lo consuele y lo sostenga en este testimonio de amor hasta el final», agregó Jorge Bergoglio sobre el alemán Joseph Ratzinger.

Cómo podría ser el funeral

Más allá de la incertidumbre sobre el funeral del ex sumo pontífice, las fuentes vaticanas apuntan a que haya uno o dos días para que los fieles se despidan de Ratzinger en la Basílica de San Pedro. Luego, habrá funerales presenciados por delegaciones oficiales de todo el mundo.

Benedicto, quien renunció hace 10 años, tendría una sola voluntad, según la web especializada Il Sismógrafo: ser enterrado en el nicho de la cripta de la Basílica de San Pedro en el que ya estuvieron sus predecesores Juan XXII (de 1963 a 2001) y Juan Pablo II (de 2005 a 2011), luego transferidos a la superficie de la Iglesia vaticana.

Según distintos observadores vaticanos, el encargado de organizar los funerales de Ratzinger será el Papa Francisco, quien decidirá las formas y la duración.

En el caso de los Papas en actividad, el capítulo V de la Constitución Apostólica Dominici Gregis promulgada por Juan Pablo II en 1996, detalla las ceremonias oficiales de los fallecimientos.

«Tras la muerte del Romano Pontífice, los cardenales celebrarán las exequias en sufragio de su alma durante nueve días consecutivos, según el Ordo Exequiarium Romani Pontificis, cuyas normas cumplirán fielmente», señala el texto constitucional en su artículo 27.