Sáenz Peña, el hijo de Atahualpa Yupanqui brindó un concierto folclórico en la ciudad

Roberto “Coya” Chavero, hijo del reconocido cantautor, guitarrista y poeta argentino Atahualpa Yupanqui, ofreció un concierto folclórico en Presidencia Roque Sáenz Peña, en el Teatro La Usina donde la música se convirtió en un recorrido por paisajes, recuerdos y reflexiones sobre la identidad cultural. A través de canciones y poemas, llevó al público el legado de su padre y la vigencia de una obra que continúa trascendiendo fronteras.
Previa a la presentación de Roberto Chavero, el Ensamble de la Orquesta Vientos de Cambio y el Ballet Centrochaqueño realizaron una presentación en la sala del teatro para luego disfrutar de todo el repertorio del especial invitado.
“Nosotros le cantamos a la tierra y a la gente de la tierra”, expresó Chavero al referirse al espíritu que atraviesa sus presentaciones. En ese sentido, explicó que uno de los objetivos del recital es acercar al público a las razones por las que la obra de Atahualpa Yupanqui sigue siendo reconocida en distintos países y culturas.
Menciono que su padre nunca dejó de presentarse como un criollo que le cantaba a su tierra y a su gente. Esa fidelidad a sus raíces, consideró, fue precisamente lo que le permitió establecer un vínculo con públicos de diferentes partes del mundo.
El legado y el mensaje para las nuevas generaciones
Durante la presentación, Chavero también se refirió a una de las preocupaciones que acompañaron a su padre: el futuro de los niños y los jóvenes en una sociedad atravesada por múltiples influencias.

Recordó que Atahualpa Yupanqui advertía sobre los riesgos de un mundo en el que las nuevas generaciones podían quedar expuestas a distintas formas de manipulación. Frente a ese escenario, destacó la importancia de mantener el contacto con la tierra como una manera de preservar valores y fortalecer la identidad.
En otro momento del recital, el artista compartió una reflexión sobre la importancia de recuperar al niño interior. Explicó que reencontrarse con el niño que fue le permitió encontrar un sentido más profundo a su propio recorrido artístico, a la continuidad de la obra de su padre y a su tarea de difundirla.
Ese camino también se expresa en sus propias canciones y escritos, a través de los cuales busca transmitir lo aprendido y mantener viva una herencia cultural que considera fundamental.




